Celeste: Un juego difícil pero reconfortante

celeste ingame

A simple vista, Celeste parece otro de esos juegos de plataformas pixelados diseñados exclusivamente para hacerte sufrir, romper el mando y frustrarte. Y sí, vas a morir. Mucho. Muchísimo. Probablemente cientos o miles de veces antes de ver los créditos. Pero lo que hace que esta obra de arte sea tan especial es que nunca te hace sentir mal por fracasar. Al contrario, cada muerte es un paso más hacia la cima.

Detrás de su exigente jugabilidad se esconde una de las historias más bonitas, maduras y necesarias de los videojuegos: la lucha contra la ansiedad, la depresión y la importancia de reconciliarnos con nuestros propios miedos.

​La montaña como metáfora de la mente

En Celeste controlas a Madeline, una joven que decide escalar la enorme e imponente montaña Celeste sin una razón muy clara, simplemente para demostrarse a sí misma que es capaz de hacer algo importante.

​Pronto te das cuenta de que el verdadero enemigo no son los pinchos, los abismos o el viento helado; el verdadero obstáculo es su propia ansiedad, personificada en una versión oscura de ella misma (a la que la comunidad llama cariñosamente «Badeline») que no para de repetirle que no es lo suficientemente buena, que debería rendirse y que nunca llegará a la cima.

​Lo maravilloso del juego es cómo traslada este conflicto mental a los controles. Cuando te atascas en una pantalla difícil, sientes exactamente la misma frustración y agobio que Madeline. Pero cuando por fin consigues superar ese tramo imposible tras decenas de intentos, el alivio y la satisfacción son tan reales que empatizas por completo con la protagonista.

​Morir es solo parte del aprendizaje (y el juego lo sabe)

​Muchos juegos difíciles te castigan haciéndote perder el progreso o mostrándote pantallas de «Game Over» eternas que te quitan las ganas de seguir. Celeste hace todo lo contrario:

  • Apareces al instante: En el mismo milisegundo en el que tocas un pincho, vuelves a aparecer al principio de la pantalla. No hay tiempos de carga, no hay penalizaciones. El juego te dice: «No pasa nada, vuelve a intentarlo».
  • El contador de muertes como trofeo: Al final de cada nivel, el juego te muestra cuántas veces has muerto, pero con un mensaje precioso: «Siéntete orgulloso de tu contador de muertes. Significa que estás aprendiendo».
  • Un diseño de niveles perfecto: Las físicas de salto y el «dash» (impulso en el aire) son tan extremadamente precisos que cuando fallas, siempre sabes que ha sido por un error tuyo, nunca porque el juego sea injusto.

Contenido extra

El juego tiene bastante contenido extra. Una vez llegas a los créditos, normalmente habrás hecho del capítulo 1 al 7, pero si te has quedado con ganas, tienes también los capítulos 8 y 9, que son todo un reto. También tienes las caras B y C, que son niveles extra con mayor dificultad (y frustración), pero que cuando los completas te dejan con un sabor de boca excelente. Si aún así, quieres más contenido, la comunidad tiene una gran cantidad de mods excelentes que amplían la experiencia de forma casi infinita, como el mod de Strawberry Jam por poner un ejemplo.

​Conclusión: Una parada obligatoria para cuerpo y mente

Celeste no es solo un plataformas sobresaliente con una música que se te quedará grabada en la cabeza durante meses (la banda sonora de Lena Raine es espectacular); es una lección de vida hecha videojuego. Te enseña que la ansiedad y los miedos no son algo que debas «destruir», sino algo que debes aprender a escuchar, aceptar y abrazar para poder seguir adelante.

​Si quieres un reto que ponga a prueba tus reflejos pero que te deje el corazón calentito al terminar, dale una oportunidad a la montaña Celeste.

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